La ciudad de Lima, Perú, es una de las más contaminadas de toda latinoamérica; preocupados por ésta creciente problemática, la empresa peruana Tierra Nuestra, dedicada a la conservación del medio ambiente a través del desarrollo tecnológico han creado los ya famosos "súper árboles" , que no son más que árboles robot capaces de purificar aire suficiente para que respiren al día 20.000 personas. Cada uno de éstos árboles tiene la misma capacidad de absorber CO2 y emitir oxígeno que 1.200 árboles reales y de filtrar 200.000 metros cúbicos de aire al día, explicaron los responsables del proyecto.
Suena increíble, isn´t it? Así de buenas a primeras es sorprendente y hasta podemos llegar a pensar: ¡nuestros problemas están resueltos! ¡se salvó el planeta!. Su funcionamiento es simple: reproduce determinados procesos que se realizan de forma natural en la naturaleza, procesos termodinámicos, de presión, enfriamiento, es decir, la máquina recoge aire contaminado y lo devuelve limpio. Todo el proceso por un costo de tres dólares diarios. El creador del “súper árbol” afirmó que en otros países ya se han desarrollado proyectos similares, pero que todos resultaban inviables por su alto costo. Las máquinas desarrolladas en México o Chile proponían un consumo de entre 48 y 68 kilovatios por hora y un mantenimiento continuo, mientras que la PAU (Purificador de Aire Urbano) apenas utiliza 2,5 kilovatios (el equivalente a 25 bombillos de 100 vatios) y alrededor de 60 litros de agua cada cinco horas.

Instalación de un árbol-robot
Aunque es un gran proyecto, el agua usada para retener las partículas del aire supone una enorme disminución de ese recurso tan importante como es el H2O, (sí, olvidé decirles que para poder producir aire purificado se necesita agua para filtrar el aire contaminado) Pues cada árbol-robot necesita 60 L cada 5 horas para su mantenimiento, si cada árbol purifica el aire necesario para 20.000 personas y Lima tiene un número de habitantes de 340.422 se necesitarían unos 17 árboles-robot, es decir, que al día necesitarían alrededor de 5100 L, es decir, que no salimos de un problema para meternos en otro: la escasez de agua.
Es por esto que les insinuaba que los árboles robot no son la solución definitiva a nuestros males. En mi humilde opinión, son una alternativa valiosísima, pero primordialmente en zonas donde no se pueden desarrollar los árboles por falta de lluvia o por mala fertilidad en los suelos. No es lo mismo la presencia en la ciudad de un parque de 1200 árboles donde puedes jugar, descansar, tranquilizarte, etc, a una sola PAU donde seguramente el vandalismo no tardaría en actuar para hacer sus fechorías.
Hay otra desventaja franca que nos trae la implantación de éstos árboles-robot aparte de las enormes cantidades de agua que utiliza; y es que el simple hecho de que exista un artefacto que purifique el aire contaminado y lo trasforme en el dulce y limpio O2 hará que muchísima gente piense: "¿Para qué voy a dejar de contaminar entonces, si ya hay árboles que producirán muchísimo oxígeno?". Si, mucha gente estúpida e inculta pensará de esa manera, sobre todo los maldit@s de los que ya les he hablado. Así que paralelamente a la instalación de los PAU tendría que venir una campaña de concientización que le dé a entender a la gente que no por la aparición de estos árboles el problema esta resuelto, por el contrario, fueron creados para mejorar temporalmente la calidad de vida, pero si no se hace nada al respecto de la cantidades masivas de CO2 en el ambiente, estos robots verdes vendrán a ser inútiles y supondrán mas consumo y gastos que mejoras al medio ambiente.
Así que ya lo saben, si en algún momento llegan a traer a Pau (no la Rubio, sino los arbolitos de metal) a nuestro país, bajo ningún concepto se confíen y empiecen a contaminar como locos. Mientras tanto felicitamos a su autor original, por esta ingeniosa creación en Pro de la salud de nuestro enfermizo planeta que además les valió una nominación a los Rolex Award for Enterprise 2008, un galardón internacional que premia proyectos innovadores.
No lo olviden, la única solución real y definitiva es que las personas se sensibilicen y dejemos de contaminar, utilizar combustibles fósiles, y pensar que el planeta nos durará toda la vida.

Jernest**